Azorín llega a Ruidera

“Prosigo mi viaje; pronto va a tocar a su término. Las Lagunas de Ruidera comienzan a descubrir, entre las vertientes negras, sus claros, azules, sosegados, limpios espejos. El camino da una vuelta; allozos en flor -flores rojas, flores pálidas- bordean sus márgenes. Allá en lo alto aparecen las viviendas blancas de la aldea; dominándolas, protegiéndolas, surge sobre el añil del cielo un caserón vetusto. Paz de la aldea, paz amiga, paz que consuelas al caminante fatigado, ¡ve a mi espíritu!”

Hace más de un siglo que Azorín hizo su famosa “Ruta de Don Quijote”: primero, por capítulos para el periódico “El imparcial”; luego (gracias al éxito), en libro. Las Lagunas de Ruidera, cómo no, ocupan su lugar en dicha obra. ¡Quién pudiera haberlas descubierto entonces! ¡Quién pudiera haber preservado su paz para siempre!

About these ads
Esta entrada fue publicada en Historia y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.